ARCHIVO VIVO 02 -  SANIA NECOECHEA Y MEER OLGUIN

ARCHIVO VIVO 02 - SANIA NECOECHEA Y MEER OLGUIN

Fotografía Alonso Díaz. Texto Berenice Buendía

Archivo Vivo es una sección de Punto Ácido que nace como un intento por generar diálogo sobre lo que nos apasiona: las publicaciones impresas. Queremos recolectar nuevas miradas sobre aquello que a veces permanece apilado, pero que al hojearlo de nuevo despierta una curiosidad intensa y hace que el corazón palpite más rápido.

Hay una lectura en particular que despertó este espacio: "London’s New Wave Of Stylish Collectors Are As Well Read As They Are Well Dressed" en Vogue UK. Pensar en lo urgente que es documentar y mostrar que, incluso en países como México donde la distribución impresa es limitada, las revistas siguen vivas. Siguen habitando casas, colecciones personales, estantes compartidos. Siguen siendo reflejos de distintos tiempos.

Los perfiles presentados aquí retratan a creativos (y a veces no tan creativos) que nos inspiran. Personas que coleccionan archivo impreso, arte u objetos curiosos que permiten documentar y en cierta forma, hacer eterna la existencia misma.

Sania Necoechea y Meer Olguin — Fundadoras de Tues

Sania y Meer se conocieron durante la pandemia y conectaron, literalmente, por su pasión compartida por las publicaciones impresas. De esa afinidad nació la necesidad de crear algo tangible: un refugio creativo donde pudieran compartir, imaginar y construir en colectivo. Así crearon Tues___ (tu espacio), una excusa perfecta para albergar todas esas emociones que surgen al hojear libros o ver fotografías en compañía. Sin quedarse en lo abstracto, materializaron la idea en una cafetería ubicada en Dr. Carmona y Valle 147, donde las bebidas más experimentales y deliciosas te transportan, sorbo a sorbo, a un estado mental ideal para crear.

Sania estudió fotografía en Nueva York y Meer Mercadotecnia en Ciudad de México. Ahora ambas son creativas multidisciplinarias: baristas, dirección creativa, fotografía, producción, pr y por su puesto, coleccionistas. Su pasión, ternura y sobretodo su calidez humana nos hacen regresar a trabajar con ellas cada que tenemos la oportunidad. Nos emociona su manera de documentar el mundo contemporáneo y su ímpetu por seguir creando en distintos formatos sin miedo.

Berenice Buendía: ¿Cómo comenzó su amor por el print?

Sania Necoechea: Por mis papás. Mi papá es fotógrafo y mi mamá artista visual, así que en mi casa siempre hubo un montón de libros: de fotografía, de arte, de todo. Me encantaba verlos con un tecito en la mañana, era mi ritual. Y mi mamá siempre me decía: “Tienes que aprenderte los nombres de los fotógrafos”.

Meer Olguin: Vivía enfrente de una librería de segunda mano y una vez me encontré con una colección enorme de libros de pintores, con fotitos y biografías. Y pensé: “Este es mi momento para empezar a coleccionar cosas físicas". Me atrapó la idea de tenerlas impresas, de poder tocarlas.

Colección Tues | Libro del archivo de Meer: "ROCIO [2008-2022] X ROCIO AGUIRRE"

BB: ¿Cuál fue la primera pieza que coleccionaron?

MO: Eran unos libritos que se llamaban algo así como Ver Arte, súper mexicanos, de esos que encontrabas en los puestos de revistas. Tenía uno de Picasso, otro de Miró… estaban casi todos juntos y costaban como 10 pesos. Desde ahí empecé.

SN: Lo primero que recuerdo coleccionar conscientemente fue un libro de Araki, el pequeño. Sentí que ahí arrancaba mi archivo, que ya estaba formando una colección propia y no tenía que robar los de mis papás.

BB: ¿Qué representa para ustedes el print hoy en día?

SN: Es una forma de romantizar la vida. Incluso si el tema es oscuro o complejo, tenerlo en tus manos lo hace más personal. Te permite mirar desde otro lugar, más íntimo y más real.

MO: Totalmente. En una era tan digital, todo es muy efímero. Ya ni las fotos las tienes en físico; si imprimes una, se vuelve algo especial. Además, hay algo muy ceremonial en sentarte a ver algo impreso, compartirlo con alguien. Un post o un PDF no se sienten igual.

SN: Justo lo hablábamos hace poco: tenemos miles de fotos en el carrete del celular, pero ¿qué hacemos con eso? El print te obliga a curar, a seleccionar lo que realmente quieres guardar, lo que cuenta algo de ti.

BB: ¿Cómo nació Tues___?

SN: Nos conocimos en una fiesta y luego descubrimos que vivíamos cerca. Durante la pandemia nos encontrábamos en el parque, con sana distancia y empezamos a hacer cosas creativas juntas. Un día soñamos con un espacio que fuera más que una cafetería: un lugar para inspirarte, pintar, hojear libros. Algo así como un departamento creativo.

Sania Necoechea

MO: Sania y yo nos veíamos casi diario en pandemia, hablábamos de arte, compartíamos referencias, veíamos libros, tomando café o té. Era algo cotidiano para nosotras. Nos influenció mucho haber vivido fuera. Sania estuvo en Nueva York, yo en París. Ahí existen estos espacios donde puedes sentarte, hojear un libro, tomarte un café. Queríamos traer eso acá.

Meer Olguin

BB: ¿Qué sienten cuando hojean una revista o libro?

MO: Es como descubrir un universo. Me fascina cuando la impresión es especial: si la hoja transparenta, si la textura cambia. Y también ese momento de reencontrarte con algo que tenías guardado, que habías olvidado.

SN: A mí me encanta la curaduría visual y el ritmo de una pieza. ¿Por qué una foto está junto a otra? ¿Cuál es la narrativa? Siento que hoy, con miles de imágenes sueltas en el celular, se vuelve aún más valioso construir una historia con lo que coleccionas.

BB: ¿Qué emociones les provoca visitar su archivo?

MO: Nostalgia, incluso ajena. Me pongo en el lugar de quien tomó la foto. Si estoy triste y veo una imagen melancólica, me agarro de esa sensación. Es una forma de no sentirme sola.

SN: Sí nostalgia y también me interesa saber de dónde viene cada libro, su intención, el contexto del artista. Es una manera de conectar más profundamente.

BB: ¿Cómo eligen qué piezas coleccionar?

MO: Muchas veces cuando viajo, siento que las revistas que encuentras en otros lugares no están disponibles aquí. Por ejemplo, la edición de Rosalía en 032c solo la encontré en Nueva York. También me guío mucho por la portada, aunque a veces ya sé lo que quiero encontrar y lo compro por lo que está en los interiores. Amo Casa BosquesOFR en París y un café que se llama Bonjour Jacob, donde podías hojear mientras tomabas algo.

SN: Yo sí tengo una colección grande en casa. A veces me inspiro en los libros que tenían mis papás, otras veces encanta perderme en librerías y ver qué aparece. Pero me interesan los temas de cuerpo, desnudo, erotismo...

BB: ¿Tienen piezas favoritas de Punto Ácido?

SN y MO: (Un)dressing y The Very Nature of Materiality Is Entanglement ¡Nos encantan!


(Un)dressing

BB: Si tuvieran que salvar una pieza de un incendio, ¿cuál sería?

MO: Tengo uno que justo no encuentro, pero era el que más quería traer. Tenía guardada en Pinterest una foto muy borrosa, con este efecto como el que se usaba para retratar a los hijos, y me obsesioné con ella: la veía una y otra vez. Un día, en mi último día en París, iba caminando por la calle y me encontré un libro que se veía increíble; lo empecé a hojear y, para mi sorpresa, tenía justo esas fotos. Ese se volvió mi tesoro más preciado, no tanto por el objeto en sí, sino por lo emocionante que fue encontrarlo en uno de mis lugares favoritos. Aunque ahora no sé dónde está.

SN: Mi colección de Araki, es super difícil encontrarlos hoy en día, entonces sin duda sería eso.

Libro de archivo de Sania: Araki “Yo, vida, muerte”

 


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